El aceite esencial de eucalipto se obtiene por intermedio de un proceso de destilación que consiste en poner al vapor las hojas y las ramas de eucalipto. Se necesitan aproximadamente 110 libras de hojas y ramas
para producir 2 libras de aceite. Se piensa que las propiedades medicinales de este aceite fueron descubiertas por los aborígenes de Australia de donde se origina el árbol. Ellos usaban el aceite de eucalipto como remedio para curar problemas de la piel y para combatir la fiebre, de allí el nombre de árbol de la fiebre, como se le ha llamado.
En la actualidad se usa el eucalipto no solo para tratar la fiebre y las afecciones de la piel, sino también para tratar los catarros y otras dolencias del sistema respiratorio. El aceite de eucalipto es un excelente descongestionante y tiene poderosos efectos germicidas y antibacterianos. El principal ingrediente activo del eucalipto es el eucaliptol el cual tiene poderosas propiedades germicidas y desinfectantes. También actúa como diurético, reduce el nivel de azúcar en la sangre y alivia la tos y la fiebre. Este aceite es un analgésico muy efectivo y se utiliza en preparaciones para los dolores en los músculos, nervios y articulaciones. Además combate el agotamiento y el letargo.
La aromaterapia con eucalipto puede ser usada también en las siguientes condiciones:
Para purificar: El aceite de eucalipto es ideal para usar en el lecho de una persona enferma. Cinco gotas de aceite en un difusor destruirán gérmenes y bacterias e impedirán su propagación.
Para heridas y abscesos: El fuerte efecto germicida del aceite de eucalipto ayuda a sanar heridas, quemaduras, ulceras y picaduras de insectos. Ponga unas gotas en una venda y cubra la zona afectada.
Para mejorar el sauna: Para aumentar el efecto desintoxicante del sauna ponga 3 gotas de aceite en un cucharón con agua y viértalas en las piedras calientes.
Para la gripe: Unas gotas de eucalipto en un difusor alivian la gripe.

